miércoles, 27 de julio de 2016

Lo que hoy aprendí..: Sobre la tal REPETIDERA con la que muchos desprecian 😠el SANTO ROSARIO.

Lo que hoy aprendí..:

Sobre la tal REPETIDERA con la que muchos desprecian 😠el SANTO ROSARIO.


NO REPETIR es sinónimo de NO INSISTIR, NO PERSEVERAR, NO PERSISTIR.

¿Recuerdas aquella parábola donde Cristo nos habla sobre el amigo que llega a importunar a media noche pidiendo tres panes y su vecino se levantó a dárselos para que se fuera en paz y lo dejara dormir tranquilo? ¿Recuerdas que Cristo dijo: Pidan y se les dará, busquen y hayaran, llamen a la puerta y les abrirán. Pues todo el que pide recibe, el que busca haya y el que toque a la puerta se le abrirá? (Cf. Lc 11,5-10).

Pues bien, eso tiene su ejemplo en la insistente rogativa de Abraham repitiendo a Dios que en determinado número de justos se apiadara de Sodoma y Gomorra (Cf. Gn 18, 20-33).

Todo da a caer en cuenta que al rezar el SANTO ROSARIO lo más caracterizó en las súplicas allí contenidas, es la insistente repetición. ¡Cosa más santa y poderosa no me había podido yo imaginar que estuviera presente en ésta tan despreciada y subestimada oración!

Y es que también, la oración del Santo Rosario no va ligada a la comodidad y al confort, al sentirse bonito, como tampoco Cristo buscaba el confort y placer al orar. Recordemos las gotas de sangre sudadas y la agonía de Cristo mientras oraba en el huerto de los Olivos y estando ya clavado en la cruz. Y cómo poder dejar de decir que Cristo nos mandó a repetir el padre Nuestro, y que Él mismo, cuando oraba en el Getsemani, así lo hizo:

Adelantándose un poco, CAYÓ ROSTRO EN TIERRA, Y SUPLICABA ASÍ: *Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú. (...)  Y alejándose de nuevo, POR SEGUNDA VEZ ORÓ ASÍ: *Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados. Los dejó y SE FUE A ORAR POR TERCERA VEZ, REPITIENDO LAS MISMAS PALABRAS.
 Mt 26, 36-44:

Por lo tanto. Los que hablan mal del Rosario no son sino pobres víctimas al servicio del que solo arrastra a que actuemos contrario a Cristo, a que no repitamos oraciones, a que no insistamos.

El Santo Rosario no es para flojos sino para personas que quieran ser fuertes en el Espíritu y en el dominio de si mismos. La oración que patrocina Satanás es, en cambio, una oración sin cruz, sin sacrificio, sin esfuerzo, sin insistencia. Una oración que complace a la pereza espiritual.

Ahora más que nunca te invito y me invito a mi mismo a redoblar el rezo diario del santo Rosario.

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P Héctor Pernía, mfc
Hospitalitos🏥de la Fe
Llega a donde🏃🏼tú estés.

Y tú... ¿Qué aprendiste hoy?⬇

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